Huid de escenarios, púlpitos, plataformas y pedestales.
Nunca perdáis contacto con el suelo; porque sólo así tendréis una idea
aproximada de vuestra estatura.
La razón obra con lentitud, y con tantas miras, sobre
tantos principios, que a cada momento se adormece o extravía. La pasión
obra en un instante.
Nadie admira la celeridad, como no sea el negligente.
Es preciso saber lo que se quiere; cuando se quiere, hay
que tener el valor de decirlo, y cuando se dice, es menester tener el
coraje de realizarlo.
Las grandes deudas son un privilegio de la riqueza.
El pudor tiene la desventaja de que habitúa a mentir.
Los niños adivinan qué personas los aman. Es un don natural que con el tiempo se pierde.
El pudor es un sólido que sólo se disuelve en alcohol o en dinero.
Ninguna prueba, ninguna rectificación ni desmentido puede anular el efecto de una publicidad bien hecha.
El que quiere interesar a los demás tiene que provocarlos.