Basta un instante para hacer un héroe y una vida entera para hacer un hombre de bien.
Las heridas que te causa quien te quiere, son preferibles a los besos engañadores de quien te odia.
El hombre vive en un mundo en el que cada ocurrencia
está cargada con ecos y reminiscencias de lo que ha ocurrido antes.
Cada acontecimiento es un recordatorio.
El hambre suele producir poemas inmortales. La abundancia, únicamente indigestiones y torpezas.
Si no puedes trabajar con amor sino sólo con desgana,
mejor será que abandones el trabajo y te sientes a la puerta del templo
a recibir limosna de los que trabajan con alegría.
La diferencia entre un pintor y un diseñador es la siguiente: el pintor está resolviendo un problema propio. El diseñador resuelve un problema ajeno.
“Aquellos que cederían la libertad esencial para adquirir una pequeña seguridad temporal, no merecen ni libertad ni seguridad.” (Benjamin Franklin)
Hoy por fin lo he hecho, he roto las cadenas que me ataban el espíritu, que me oprimían hasta dejarme sin circulación, hoy por fin he roto con la seguridad que da un puesto de trabajo fijo, he cerrado un capitulo de mi vida, que ojal nunca se hubiese escrito.
Hoy empieza para mi una nueva etapa, con las ideas más claras, más sereno y un poquito más maduro, solo espero que no se parezca a la anterior.
Casi todo lo que realice será insignificante, pero es muy importante que lo haga.
A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota.
Lo más ofensivo que pueda lanzarte a la cara tu peor
enemigo no se compara con lo que tus amigos más íntimos hablan de ti a
tus espaldas.
Si los que hablan mal de mí supieran exactamente lo que yo pienso de ellos, hablarían peor.
Quien habla mal de mí a mis espaldas mi culo contempla.
Hablar poco, pero mal, ya es mucho hablar.
Si los hombres han nacido con dos ojos, dos orejas y una
sola lengua es porque se debe escuchar y mirar dos veces antes de
hablar.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
Tengo gustos simples. Me satisfago con lo mejor.
Avanzando estos tres pasos, llegarás más cerca de los
dioses: Primero: Habla con verdad. Segundo: No te dejes dominar por la
cólera. Tercero: Da, aunque no tengas más que muy poco que dar.
Es fácil reconocer si el hombre tiene gusto: la alfombra debe combinar con las cejas.