Creo que no es posible vivir sin ideal, ni religión ni sensación de porvenir. Los hospitales estarían llenos de locos.
Humor es posiblemente una palabra; la uso constantemente. Estoy loco por ella y algún día averiguaré su significado.
La imaginación consuela a los hombres de lo que no pueden ser. El humor los consuela de lo que son.
La potencia intelectual de un hombre se mide por la dosis de humor que es capaz de utilizar.
Quiero vivir y morir en el ejército de los humildes, uniendo mis oraciones a las suyas, con la santa libertad del obediente.
Cuando no hay humildad, las personas se degradan.
Uno debe ser tan humilde como el polvo para poder descubrir la verdad.
Yo juro que vale más ser de baja condición y codearse
alegremente con gentes humildes, que no encontrarse muy encumbrado, con
una resplandeciente pesadumbre y llevar una dorada tristeza.
La humanidad es como es. No se trata de cambiarla, sino de conocerla.
Cuando una batalla está perdida, sólo los que han huido pueden combatir en otra.
A quienes me preguntan la razón de mis viajes les contesto que sé bien de qué huyo pero ignoro lo que busco.
Ser honrado tal como anda el mundo, equivale a ser un hombre escogido entre diez mil.
El honor consiste en hacer hermoso aquello que uno está obligado a realizar.
Llegará un día en que nuestros hijos, llenos de
vergüenza, recordarán estos días extraños en los que la honestidad más
simple era calificada de coraje.
La integridad del hombre se mide por su conducta, no por sus profesiones.
Me moriré de viejo y no acabaré de comprender al animal bípedo que llaman hombre, cada individuo es una variedad de su especie.
El hombre es un experimento; el tiempo demostrará si valía la pena.
Los hombres son criaturas muy raras: la mitad censura lo
que practica; la otra mitad practica lo que censura; el resto siempre
dice y hace lo que debe.
Todos los días Dios nos da un momento en que es posible cambiar todo lo
que nos hace infelices. El instante mágico es el momento en que un sí o
un no pueden cambiar toda nuestra existencia.